En una remodelación se realizan trabajos de obra dentro del sitio; se contempla realizar
modificaciones más profundas en los espacios en relación a la distribución, los
acabados, la iluminación, la carpintería fija y las instalaciones.
Dentro de las
remodelaciones hay distintos niveles de intervención: puede ser desde algo sencillo como
un cambio de acabados, hasta una modificación más compleja a nivel estructural.
Se puede dividir en interiorismo residencial o comercial y, en ambos casos, se refiere a
la intervención del espacio para ser transformado.
La diferencia está en qué tipo de
ambiente es el que va a cambiar. El interiorismo residencial se refiere a casa
habitación, ya sea una vivienda de ciudad, de fin de semana o de descanso; mientras que
el interiorismo comercial abarca la transformación de áreas públicas como un hotel, un
restaurante, una cafetería, una oficina, un hotel, una boutique, una escuela o una
clínica.